jueves, 17 de mayo de 2007

LA GRANDEZA DEL FÚTBOL

Para muchos la final entre Sevilla y Espanyol por la copa de la UEFA, fue una final más, una final en la que hay un ganador y un perdedor. Pero fue mucho más que eso, en ella se pudo saborear y disfrutar el placer del fútbol

Se pudo ver a dos equipos que apostaron por el fútbol, por el ataque, por sus mejores hombres. Y es que al final parece que sólo queda un vencedor, pero esta final fue diferente, y encontramos muchos vencedores.

Estamos de acuerdo que sólo uno de ellos se llevó una copa, pero ¿a quién le importa eso más que a los que sólo se fijan en los números?

El Espanyol fue ganador, ganó el amor de toda una hinchada, de todo un país, de todo amante del buen fútbol. Demostró que ama unos colores, que ama la pelota y sobre todo que ama el fútbol.

Dio la cara durante 120 minutos del partido, no bajo los brazos ante las adversidades, se aferró a un sueño, a una ilusión, y luchó con uñas y dientes por cumplir ese sueño.

Igualó un partido que fue perdiendo en dos ocasiones y lo consiguió gracias al corazón, al cariño de miles de seguidores.

Al final creo que consiguieron cumplir ese sueño, demostraron que el fútbol es mucho más que meter goles en una portería y evitar que los metan en la tuya.

Demostraron que el fútbol es sentimiento, es trabajo, es constancia, es esfuerzo. Y eso es algo que no olvidarán nunca ni los jugadores, ni los miles de seguidores periquitos, ni los verdaderos amantes del fútbol.

Por eso creo que esta final jamás quedará en el olvido, el Espanyol siempre será recordado por hacer vibrar a miles de personas y hacerles participes de disfrutar del placer, el placer de ver rodar una pelota.

Bill Shankly dijo un día "El fútbol no es cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso" Ayer el Espanyol hizo honor a esa frase demostrando que estaba en lo cierto.