lunes, 22 de octubre de 2007

¿COMO ENFOCAMOS LA COMPETICIÓN EN EL FÚTBOL FORMATIVO?

No es fácil, tratar el tema de la competición en el Fútbol formativo.
Esta claro que tenemos que buscar jugadores ganadores, integrales que aprendan de las derrotas y crezcan con los errores y aciertos. Pero ¿como enfocamos este aspecto desde nuestro rol de entrenador o padre (formadores)?
Indudablemente, que hay muchos aspectos que tenemos que controlar para poder tomar las decisiones oportunas, y mandar los mensajes acertados, como por ejemplo: conocer mi equipo, los rivales, las condiciones externas, etc.
Es por ello que me surgen infinidad de preguntas tales como ¿Si Deberíamos utilizar el resultado como base del aprendizaje? O por el contrario ¿Se debería obviar éste como elemento formativo? ¿Si deberíamos simplificar el resultado en victorias, derrotas y empates? o ¿Deberíamos ayudarnos del tanteo para poder resaltar las virtudes y carencias del equipo?
Como vemos son muchos elementos a controlar, pero ¿Como tenemos que manejarlos?
Si que es cierto que tengo una idea bastante clara de cómo hay que afrontar el asunto pero me gustaría que me aportaseis ideas para así completar un argumento más sólido y convincente.

ANDONI BOMBÍN

5 comentarios:

Edu Docampo dijo...

Andoni, me parece una idea excelente la que has tenido y te felicito. En la diversidad está el enriquecimiento y me apunto y a la vez animo a todos a participar.

Como primera reflexión sobre este tema y a bote pronto, mi opinión principal (seguro que es la mas generalizada) es que en la etapa de formación no tenemos que tener para nada en cuenta el resultado.
Lo primero que creo que tiene que tener en cuenta un entrenador de formación es precisamente que es un entrenador de formación y cuál es su objetivo como tal, FORMAR.

Para formar creo que lo ideal es conocer a los jugadores que van formar parte del grupo; qué es lo que piensa cada uno de ellos, cual es su punto de partida en cuanto a conocimientos sobre el deporte que nos ocupa y partir de estos conocimientos previos, construir unos nuevos que serán significativos y duraderos puesto que se engancharán a los esquemas mentales y motrices que ya poseia.

También creo que es de gran ayuda saber cuál es su entorno. Esto nos ayudará a la hora de hacer nuestras intervenciones (tema que creo que incluso merece un debate a parte).

Estoy totalmente de acuerdo y además creo que es fundamental la apreciación de que tenemos que conseguir jugadores integrales. Para esto, además de trabajar aspectos fisicos (es lo que mas se trabaja actualmente), empecemos a trabajar los aspectos mentales y emocionales.

Bueno, para ser la primera intervención ya está bien. Seguro que puede ser un punto de partida y que tendreis muchas cosas con las que no estéis de acuerdo o podais matizar

Un saludo a todos.

Efrén Luis dijo...

Antes que nada, decirte que me parece genial tu iniciativa de extender tus conocimientos y tus reflexiones acerca del fútbol. El tema me parece muy interesante y dificil de responder, no obstante ya me parece un avance que un entrenador se pregunte sobre como enfocar, dirigir, orientar, enseñar, ayudar a los niños en lo que para ellos es lo más serio y profesional, jugar al fútbol en competición.

Mi punto de vista gira en base a la asignación de objetivos a los jóvenes futbolistas. Dichos objetivos van en función de la categoría o nivel de competencia que tiene cada niño, independientemente si están en el mismo grupo o no. Pero, y a pesar de que distinguimos diferentes niveles de competencia, y por ello diferentes niveles de objetivos, los objetivos deben ser variados, y deben existir objetivos de tipo:

- Individual
- Grupal y/o de Equipo
- Motivacional

Pero lo más importante es que cualquier nivel y tipo de objetivos estén basados en la consecusión de acciones práxicas semiotrices, que hacen que realmente los jugadores se formen en alcanzar una interpretación del juego pensando en la interacción (cooperación y/o oposición, basándose en situaciones motrices en equipo.

Saludos a todos, especialmente a Andoni.

AITOR ARES dijo...

Me alegro Andoni de que nos hagas partícipes de tus ilusiones y reflexiones. Creo que el fútbol es un deporte que lo necesita. Zorionak!

Y leyendo tus palabras me he acordado de unas líneas que escribí al respecto ya hace tiempo para una revista de barrio y te las mando. En su momento crearon algo de polémica, sobre todo entre los que no supieron entender lo que se quería decir.

Ahí os van:

LO IMPORTANTE NO ES PARTICIPAR SINO GANAR

Ahora que aún está reciente en mi mente la formidable medalla de oro obtenida por el basauritarra Javier Conde en la prueba de maratón para discapacitados, quiero ocupar unas líneas reflexionando en voz alta sobre ese famoso lema que dice que “lo importante es participar”. Cuando tengáis estas páginas entre vuestras manos, el humo de la llama paralímpica se habrá perdido en el horizonte, pero estas ideas serán todavía de actualidad.

¿Quién ha dicho que lo importante es participar? ¿Acaso hemos oído pronunciar estas palabras a alguien que acaba de conseguir un triunfo? ¿O más bien es el recurso de los que no pueden saborear la victoria?
Participar en una actividad deportiva es importante: ayuda a mantenerse en forma, nos hace preocuparnos más de la selección de nuestra alimentación, nos exige una disciplina personal y, sobre todo, es una oportunidad de hacer vida en un grupo dentro de un ambiente sano, al menos durante unas horas, apartado de otras tentaciones sociales no recomendables.
Pero, ¿qué dinámica de grupo persiste tras repetidas experiencias negativas? El mero hecho de practicar un deporte no es suficiente. Todos necesitamos ganar. De las derrotas se aprende, pero las victorias son lo más necesario.
Si se pierde, hay que procurar que sea con dignidad, dejando el nombre del equipo lo más alto posible, sin que cunda el desánimo y evitando que la impotencia nos juegue una mala pasada. ¡Qué pena dan esos jugadores que, viendo que no quedan opciones de obtener un resultado positivo, critican el trabajo de sus compañeros o la emprenden contra los rivales, forzando incluso su exclusión del campo de juego! ¡Y qué decir del comportamiento de algunos entrenadores y padres!
A mí me gusta ganar. Desde la victoria se ven las cosas mucho mejor, la autocrítica es más llevadera, sincera, y las relaciones entre los miembros del grupo van por un camino más sencillo. Sin embargo, tampoco hay que buscar el triunfo a cualquier precio: ante todo tenemos que potenciar la deportividad, evitar la violencia, los malos modos, la utilización de todo medio fuera de la ley que pueda llegar a empañar lo conseguido... Y mientras no lleguemos a niveles de profesionalismo, habrá que procurar la participación equilibrada de todos los miembros del equipo que día a día se esfuerzan. ¡Qué pena da ver sufrir en los banquillos a chavales que ponen todo de su parte en los entrenamientos, posiblemente más que algunos de sus compañeros!
Los buenos resultados no son una casualidad, sino fruto del granito de arena que cada uno pone: el directivo que exprime su cabeza para que el dinero recaudado llegue para las fichas, los árbitros, los balones, las camisetas, pomadas y esparadrapo; el entrenador que planifica, reflexiona, evalúa, escribe, dialoga y anima con su ejemplo; el padre que se levanta pronto un sábado, come a las doce con su hijo que tiene partido por la tarde, anula una cita con los amigos para poner su coche en la convocatoria, y está al lado de entrenador y jugadores, pero sin agobiarlos; el jugador que se esfuerza en cada entrenamiento, que acude a él inexcusablemente, que se cuida la víspera del partido, que pone todo de su parte para mejorarse a sí mismo y para compenetrarse más en el trabajo del conjunto...

Así que finalmente diré que lo importante es ganar, aunque para ello haya que participar y algunas veces perder. Pero la clave está en entrenar, porque lo que no se practica no se hace luego en los partidos. Entrenémonos todos, cada uno para realizar bien su función...


Aitor Ares Icaran
Ex-portero, padre y entrenador.

Anónimo dijo...

AITOR ARES, tu no darias clases en jesuitas?

Anónimo dijo...

Se te ha olvidado algo al poner la firma:

Aitor Ares Icaran
Ex-portero, padre, entrenador y pedazo de cabrón.

y eso siendo amable.