sábado, 15 de marzo de 2025

LA HIPOCRESÍA DEL FÚTBOL FORMATIVO

 LA HIPOCRESÍA DEL FÚTBOL FORMATIVO

"Valoramos el proceso", "lo importante es el desarrollo del talento", o "los resultados deben ser una consecuencia y no un fin". ¿Cuántas veces hemos escuchado alguna de estas frases, de responsables, gerentes o dirigentes? Yo, muchas.

Lastimosamente, vivimos en una hipocresía (Acto en que un individuo se comporta de forma contraria a los valores sostenidos por el mismo individuo). Al final, los únicos que importan son los resultados. 

Se toman decisiones, en base a ganar y perder. Se etiqueta de buen o mal entrenador en función de las victorias o los puntos que el equipo consigue. Y, ¿Dónde queda realmente la verdadera esencia del fútbol formativo?¿Quién puede protegerla?

Cuándo hablamos de fútbol formativo. El foco siempre debe estar en el jugador, en potenciar el talento, y en maximizar el rendimiento. El rendimiento individual, debe ser siempre el objetivo principal.

Es cierto que, el fútbol es un deporte colectivo, y como tal,  existirá una consecuencia directa en la suma de los rendimiento individuales para optimizar el rendimiento colectivo en la búsqueda del ganar.

Es muy difícil construir desde el paradigma del resultado. Porque el resultado positivo, no es directamente proporcional ni al buen trabajo semanal, ni a las buenas decisiones, ni a la suma de talentos. El resultado, es un sumatorio de circunstancias donde también se incluyen los planteamientos, los comportamientos o las estrategias rivales. No debemos olvidar que, el fútbol es un deporte de colaboración-oposición, donde dos equipos se enfrentan en un espacio común con un objetivo en común (ganar).

Lamentablemente, demasiados "saben" de este deporte. Saben lo que es analizar un rival y tomar decisiones en base a fortalezas y debilidades. Saben de las dinámicas de entrenamiento y de las sinergias que se potencian o se estancan durante la semana. Saben que tipo de decisiones hay que tomar en cada momento y en contextos de máxima presión. Aunque sobre todo, saben hacer todo esto cuando las situaciones ya han sucedido.

Bienvenidos entonces a la hipocresía del fútbol formativo. Donde unos pocos profesionales deberemos seguir creyendo en los procesos; en el desarrollo del talento; en alcanzar el rendimiento colectivo y los resultados, a través de la suma de rendimientos individuales. Porque no obviaremos que, el "ganar" forma parte indivisible de la lógica interna de este deporte, y la búsqueda de la misma, es parte de la naturaleza humana.

ALGUNAS IDEAS QUE YO USO PARA VALORAR LOS PROCESOS:

1- Manejo de datos cuantificables: Nos ayudan a determinar puntos de partida y final (Duelos, goles, asistencias, recuperaciones, ocasiones, ataques y defensa de área, etc)

2- Cambios de dinámicas individuales y grupales en base a planteamientos de juego.

3- Focalización del jugador como el verdadero protagonista.

  • El sistema de juego se adapta al talento
  • El modelo de juego potencia el talento
  • El talento suma estadísticas positivas
4- Manejo de diferentes estrategias para la gestión del grupo. (Provocar conflictos, estimular el liderazgo emergente, atender a la individualidad)

5- El jugador aprende y lo reconoce en algún momento del proceso (lo manifiesta directa o indirectamente)


Y tú, ¿de qué lado estás?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Egunon, está por encima el aprendizaje de los txabales , de los resultados al final lo q importa es enseñarles todos los valores